Forraje libre de micotoxinas.



El forraje de maíz es un componente indispensable en la dieta de rumiantes como vacas lecheras y ganado vacuno y comprende hasta el 75% de la ingesta diaria de materia seca del forraje.

El forraje de maíz puede contener micotoxinas originadas por la contaminación previa a la cosecha por hongos del género Fusarium graminearum que afectan negativamente el rendimiento y la salud del ganado. Es bien sabido que las micotoxinas coexistentes DON y ZEN son una de las micotoxinas de Fusarium graminearum más importantes en la producción de maíz debido a su frecuente aparición en concentraciones toxicológicamente relevantes.


Fusarium graminearum es un género de hongos fitopatógenos que causa enfermedades que afectan a la mayoría de las especies de plantas cultivadas, incluyendo podredumbres de raíces y tallos, tizones y marchitamientos.Fusarium graminearum, que causa la enfermedad de Fusarium head blight (FHB) en trigo y cebada, es una de las principales causas de pérdida económica para estos cultivos debido a la producción de micotoxinas que hace que el grano sea inutilizable.


Además de reducir la masa y la calidad de la semilla, el hongo contamina el grano con metabolitos tóxicos que representan una amenaza para la salud humana. Las especies de Fusarium también pueden infectar directamente a los seres humanos, causando enfermedad necrótica localizada e infección invasiva, especialmente en individuos inmunocomprometidos. El deoxinivalenol [DON], es una de las principales toxinas del tricoteceno producidas por F. graminearum La presencia de DON en los granos tiene efectos económicos significativos en la industria ganadera. El alimento contaminado con DON resulta en una reducción de la ingesta de alimento, el peso corporal y la capacidad reproductiva de los animales productores de alimentos y aumenta la incidencia de enfermedades, causando pérdidas económicas significativas.


Se sabe que el consumo de granos o productos alimenticios contaminados con DON desencadena una amplia gama de trastornos en seres humanos y animales incluidos vómitos, diarrea y gastroenteritis, al dirigirse al ribosoma y al retículo endoplasmático (RE), lo que en última instancia conduce a la inhibición de la síntesis de proteínas. El efecto significativo de la micotoxicosis llevó al Comité Mixto FAO/OMS de Expertos en Aditivos Alimentarios (JECFA) a establecer recientemente un límite de la ingesta diaria máxima tolerable provisional (PMTDI) de DON de 1 μg kg-1 de peso corporal día-1 .


¿Existe algún desinfectante para prevenir la contaminación de micotoxinas?


Sí. Eliminando a Fusarium graminearum mediantee un desinfectante.


El dióxido de cloro (ClO2) es un fuerte agente oxidante y desinfectante que se utiliza ampliamente para la descontaminación y exhibe una alta eficacia biocida. Se puede utilizar en forma gaseosa o acuosa para desinfectar alimentos y para el almacenamiento de alimentos. Como agente biocida eficaz, ClO2 es un agente desinfectante rápido y eficaz activo contra bacterias, levaduras y moho.

El ClO2 está legalmente permitido por la FDA, NFS y USDA para desinfectar frutas y verduras en agua y ha sido aprobado como un desinfectante eficaz, menos tóxico y menos lento para uso agrícola, industrial, médico y residencial.

Se ha demostrado que el gas ClO2 inactiva todas las bacterias y esporas para descontaminar completamente los espacios cerrados, como las habitaciones del hospital, los almacenes, los laboratorios de nivel 3 de seguridad biológica y los conductos asociados, las cafeterías y edificios enteros.


Conclusion demostrativa.


En un artículo que se publicó en la revista LWT en su volumen 84 en el año 2017, se estudió la capacidad del tratamiento acuoso de dióxido de cloro (ClO2) a tres concentraciones diferentes (5, 10 y 15 mg L−1) o (5,10 y 15 ppm) durante diferentes cantidades de tiempo para inactivar F. graminearum F7875 en una cámara de prueba a una concentración inicial de 1 × 106 UFC mL−1. Una mayor concentración de ClO2 acuoso disminuyó la cantidad de tiempo requerido para la reducción específica del registro y una mejor eficiencia de inactivación.

Se estableció un modelo de primer orden para examinar la cinética de la inactivación por ClO2 acuoso.

Para lograr una reducción de 5 log, se necesitó un tiempo de tratamiento de 20 minutos mediante el uso de una concentración de 15 mg L−1 (15 ppm) de ClO2 acuoso. Los resultados de este estudio ayudarón a aclarar las condiciones efectivas para el ClO2 acuoso para la inactivación de F. graminearum en trigo contaminado.


Fig. 1. Variación decon diferente tiempo a una concentración de 5, 10, 15 mg L −1 ClO2 (5,10,15 ppm) acuoso a temperatura ambiente.




Es un hecho que para eliminar hongos y levaduras se necesitan mayor tiempo de contacto de los desinfectantes que el tiempo requerido para las bacterias.




Fuente: Chao Sun, Pei Zhu, Jian Ji, Jiadi Sun, Lili Tang, Fuwei Pi, Xiulan Sun. Role of aqueous chlorine dioxide in controlling the growth of Fusarium graminearum and its application on contaminated wheat, LWT, Volume 84, 2017, Pages 555-561

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